Eliminar el correo electrónico en la empresa

En el Evento Blog España de este año, una de las ponencias más interesantes por el desarrollo contextual que tuvo fue la que dió Luis Suárez, que lo podemos definir plagiando a la propia web del EBE como “el hombre que mató al correo electrónico”.

Este hombre llegó un día en su empresa, IBM, y le comunicó a todo el mundo que desde aquel momento dejaba de usar el mail, y que para localizarlo se recurrierra a las redes sociales. Curioso cuanto menos, polémica decisión hasta extremos insospechados.

Dicha consideración se sustenta en la falta de filtros de contenido que tenemos en las utilidades de mail, prioridad de los mensajes, inaccesibilidad al correo por terceras personas interesadas en el contenido… Además, se define como evangeilzador dentro de su empresa de las redes sociales, dejando en un segundo plano el contenido de la información suministrada y derivando el protagonismo al emisor de la información.

Las alternativas que ofrece Luis son múltiples, dígase messenger, twitter, facebook así como intranet para compartir todo el resto de ficheros entre toda la organización. Y creo que Luis tiene razón, pero sólo en parte. Dígase, el concepto no es matar el mail y desterrarlo de nuestros usos empresariales, sino conseguir integrar las funcionalidades que nos presentan el resto de alternativas con el desarrolllo y la transmisión de información en la empresa.

Erradicar el mail totalmente equivale a renegar de un avance que presenta una potencia adecuada, como por ejemplo privacidad en las transmisiones o distribución selectiva de contenidos a determinados miembros.

Por ejemplo si yo estoy en administración, no me importa en absoluto los ficheros de los últimos diseños de montaje en producción, información que se encontrará en la intranet o en la red del jefe de producción, que también me tendrá incluido a mi entre sus contactos por la necesidad de comunicación que necesitamos entre ambos departamentos.

Otra opción que planteaba Luis, como vía de comunicación rápida son los sistemas de mensajería instantánea. Discriminar que es importante y rápido para transmitir de lo que no es, puede provocar el autocolapso de los sistemas utilizados, al igual que Luis dice con el mail, dejando de ser interesantes.

Supongamos una empresa con 100 empleados con una red de mensajería instantánea. Puede haber días que tengamos más de 50 mensajes “urgentes e importantes“· que nos bombardeen como ventanas emergentes de una parte de nuestros colaboradores.

En definitiva, el uso de la información y la forma de transmitirla dentro de la empresa, es un punto de muy difícil gestión, en donde la solución viable para llevar a cabo todos nuestros procesos, no pasa por erradicar ninguna de los avances que tenemos a nuestro alcance, entre ellos las redes sociales, sino en diseñar unas rutas y normas de uso adecuadas dentro de cada herramienta, consiguiendo una integración plena de todas ellas.

En Pymes y Autónomos | Especial: El correo electrónico en los pequeños negocios
Vía | eeventoblog.com
Imagen | Victoriano en Flickr

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