Los autónomos se hartan. Ya han reclamado a Hacienda que concrete cómo deben tributar los trabajadores acogidos al régimen de módulos

Sergio Delgado

Editor

A pocos días del cierre del primer trimestre fiscal, miles de profesionales siguen sin una directriz clara sobre cómo deben tributar en 2026 si están acogidos al sistema de módulos.

La organización UPTA ha puesto cifras a esta situación, alertando de que cientos de miles de autónomos permanecen en un limbo normativo.

La ausencia de una comunicación oficial impide planificar pagos, calcular impuestos o incluso decidir si conviene mantenerse en el régimen actual o prepararse para un cambio.

Un decreto fallido que deja todo en el aire

El origen del problema se encuentra en la caída del conocido decreto ‘ómnibus’, que incluía la prórroga de los límites de facturación para seguir dentro del sistema de módulos durante 2026.

Este marco permitía a los autónomos mantenerse en este régimen si no superaban los 250.000 euros de ingresos anuales y otros umbrales vinculados a su actividad.

Sin embargo, tras no prosperar en el Congreso, estos límites han quedado en el aire. Si no se aprueba una nueva medida, los topes podrían reducirse prácticamente a la mitad, situándose en torno a los 125.000 euros anuales. Este cambio supondría la salida automática de miles de contribuyentes del sistema simplificado.

El riesgo de pasar a estimación directa

El principal temor del colectivo es tener que abandonar los módulos y pasar al sistema de estimación directa. Este modelo implica una gestión mucho más compleja, basada en el cálculo del beneficio real mediante el registro detallado de ingresos y gastos.

Para muchos pequeños negocios, especialmente en sectores como el transporte, la hostelería o el comercio, este cambio supondría un aumento significativo de la carga administrativa.

Además, introduce mayor incertidumbre en la previsión fiscal, ya que los impuestos dejan de ser predecibles y dependen directamente de la evolución del negocio.

En contraste, el sistema de módulos permite calcular el rendimiento en base a indicadores objetivos como el número de empleados, la superficie del local o el consumo energético. Esto facilita la planificación y reduce el margen de error en las declaraciones.

Impacto económico y presión sobre sectores clave

La posible modificación de los límites no solo afecta a la gestión fiscal, sino también a la viabilidad de muchos negocios. Sectores con márgenes ajustados podrían ver incrementada su carga tributaria si pasan a estimación directa, especialmente en un contexto de costes operativos elevados.

Además, el cambio podría generar un efecto en cadena en la economía real. Menor capacidad de previsión implica menor inversión, y esto puede traducirse en una ralentización de la actividad en ámbitos donde el autónomo tiene un peso determinante.

La situación es especialmente delicada si se tiene en cuenta que el sistema de módulos sigue siendo utilizado por más de un millón de contribuyentes en España, según datos de la Agencia Tributaria.

Críticas a Hacienda y pérdida de confianza

Las asociaciones del sector han elevado el tono de sus críticas ante lo que consideran una falta de planificación por parte del Gobierno. Denuncian que la ausencia de claridad normativa genera inseguridad jurídica y dificulta el cumplimiento de las obligaciones fiscales.

El problema no es solo técnico, sino también de confianza. La incertidumbre prolongada erosiona la relación entre la Administración y los contribuyentes, que reclaman reglas claras y estables para poder operar con normalidad.

Desde el colectivo se insiste en que no se trata únicamente de una cuestión fiscal, sino de garantizar estabilidad en el tejido productivo. La falta de respuesta en un momento clave del calendario tributario agrava la sensación de desprotección.

Reducciones fiscales que no compensan la incertidumbre

En paralelo, la Agencia Tributaria mantiene una reducción del 5% en el rendimiento neto para quienes tributan por estimación objetiva. Esta medida beneficia a más de un millón de autónomos y supone un impacto recaudatorio estimado de 114 millones de euros.

Sin embargo, este alivio fiscal resulta insuficiente si no se acompaña de una normativa clara. Para muchos profesionales, el principal problema no es cuánto pagar, sino no saber cómo hacerlo.

Imágenes | El Mundo

Ver todos los comentarios en https://www.pymesyautonomos.com

VER 0 Comentario