Ni antes, ni después de la invasión: La economía de Ceuta no consigue crear actividad privada suficiente

Economia Ceuta
  • El PIB per cápita se sitúa un 26,5% por debajo de la media española. También lidera en desempleo, con más del 22%.

  • La ciudad autónoma presenta una importante dependencia de la administración pública y es incapaz de crecer con fuerza en el sector privado.

Sergio Delgado

Editor

La economía de Ceuta arrastra un problema que viene de lejos. No todo es fruto de la invasión de 70.000 magrebíes y subsaharianos que tuvo lugar a finales del pasado mes de julio.

Los informes trimestrales elaborados durante 2025 por la Confederación de Empresarios de Ceuta (CECE) dibujan, mes a mes, un problema que tiene visos de convertirse en endémico.

Y es que, a falta de conocer el balance correspondiente a los primeros meses de 2026, los documentos publicados el pasado año permiten observar una economía que sí es capaz de mejorar en empleo, turismo, exportaciones o actividad portuaria, pero que no es capaz de conseguir transformar sus principales debilidades.

La dependencia del sector público continúa siendo especialmente elevada y el trabajo autónomo sigue perdiendo peso.

Una economía que mejora, pero no cambia

El primer trimestre de 2025 ya dejó algunas señales contradictorias. La inflación se situó en el 2,8% y aumentaron las afiliaciones a la Seguridad Social, aunque buena parte de la evolución positiva del empleo estaba relacionada con el sector público.

Al mismo tiempo continuaba retrocediendo el número de autónomos. La inversión pública y determinados movimientos institucionales ofrecían algunas expectativas de mejora. Entre ellos figuraba la reapertura limitada de la aduana comercial con Marruecos.

La patronal ceutí, sin embargo, definió entonces el nuevo escenario como un “acuerdo de mínimos”. La medida no era suficiente, a su juicio, para recuperar una normalidad plena en las relaciones económicas transfronterizas.

El PIB per cápita está un 26,5% por debajo de la media

El diagnóstico se hizo más preocupante durante el segundo trimestre. Las estadísticas oficiales correspondientes a 2023 situaban el crecimiento de la economía ceutí en apenas un 1,7%, frente al 2,5% registrado por el conjunto de España.

La diferencia también aparecía al analizar la riqueza por habitante. El PIB per cápita de Ceuta se encontraba un 26,5% por debajo de la media nacional.

Pero posiblemente el dato que mejor refleja las particularidades de su economía es otro: el 44,3% de la riqueza local procedía de la Administración Pública y de servicios esenciales como educación y sanidad.

O lo que es lo mismo: el sector privado continúa teniendo dificultades para alcanzar una dimensión suficiente que reduzca la dependencia económica de las administraciones.

Paro elevado pese al crecimiento de otros indicadores

Durante el tercer trimestre volvió a aparecer esa misma contradicción. Ceuta se situó nuevamente a la cabeza del desempleo nacional y registró una inflación del 3,9%, la mayor de España. También en 2026 despunta en paro: un 22,41%.

Sin embargo, también aparecieron cifras positivas. El tráfico total del puerto llegó a registrar incrementos superiores al 27%, mientras que las exportaciones acumuladas entre enero y agosto avanzaron un 51,2%.

Pese a ello, la propia CECE advertía de que la base exportadora continuaba siendo “muy reducida y volátil”.

El cuarto trimestre tampoco consiguió romper esta dinámica. El turismo recuperó terreno y se aproximó a registros anteriores a la pandemia, mientras que la afiliación a la Seguridad Social terminó 2025 en niveles históricamente elevados.

El comercio privado acusa ahora el golpe

A estos problemas estructurales se ha añadido ahora el impacto que los últimos acontecimientos están teniendo sobre negocios que dependen directamente del consumo.

El caso de Maribel Naranjo es solo un ejemplo. Esta autónoma lleva 25 años pagando su cuota a la Seguridad Social y regenta una perfumería en la calle Cervantes después de haber trabajado otros 25 años en otro establecimiento del sector.

“Tras la invasión, pues obviamente no he vendido ni un bronceador ni un perfume”, explica sobre el desplome de las ventas.

La comerciante ha encontrado, sin embargo, una inesperada vía de ingresos. En seis días ha vendido casi 1.000 unidades, principalmente camisetas relacionadas con Ceuta y la concentración celebrada en la ciudad. Los precios parten de ocho euros.

“A mí esto me ha salvado el mes, y me ha salvado el mes en cinco días”, reconoce.

La situación del resto del pequeño comercio preocupa especialmente a la empresaria. “Lo que sé es que con esto más o menos he salvado el mes, pero otros se están pensando en cerrar. Dime qué ha podido vender una tienda de moda para eventos o fiestas. Nada. O una joyería”.

Las joyerías también sufren la caída de ventas

Precisamente las joyerías constituyen otro ejemplo. José Blanco, segunda generación al frente de Joyería Blanco, ha calificado el último mes como “desastroso”.

También en su caso los productos relacionados con Ceuta han servido para generar algo de actividad. Una pulsera de acero y esmalte con la bandera de la ciudad, diseñada hace años, ha agotado existencias después de vender 150 unidades en cuatro días. Su precio es de 26 euros.

“Este lunes recibí un pedido con las últimas 30, que ya tenía vendidas antes de que llegaran”, explica Blanco.

El empresario reconoce la presión provocada por la situación: “Es que tengo que hacer cosas, tengo que ocuparme en algo, porque la cabeza me va a estallar de preocupación”.

Los problemas para vender fuera de Ceuta

Los comerciantes encuentran además dificultades cuando intentan compensar la caída del consumo local vendiendo sus productos en la Península.

Maribel explica que un pedido puede tardar “15 días”, además de soportar recargos que terminan encareciendo las prendas. Las peticiones existen: su página de Facebook ha recibido numerosos mensajes desde diferentes puntos de España solicitando camisetas.

José Blanco plantea un problema parecido con el régimen aduanero y el IPSI. “Tiene guasa que a Gibraltar no le pasen estas cosas ahora y a nosotros sí”, lamenta.

El joyero resume las dificultades para comercializar sus productos fuera de Ceuta con otra comparación: “A mí me cuesta lo mismo enviar a Italia que a Badajoz”.

Los acontecimientos recientes han agravado la situación de numerosos establecimientos sí, pero los informes empresariales de 2025 muestran que las debilidades económicas de Ceuta ya estaban presentes mucho antes.

Imágenes | Franck V., Kyle Broad

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