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La Navidad es una época en la que todos dedicamos gran parte de nuestro tiempo libre, o el que nos deja libre las compras, a realizar networking. Aprovechamos para comer o cenar con aquellas amistades que descuidamos durante el resto del año, los amigos de siempre, los compañeros de trabajo y estudios, y por supuesto, la familia.

Esa actitud es fabulosa y es lo que hay que hacer, pero también hay que dejar un hueco para el networking profesional, y especialmente todos aquellos que estén emprendiendo. Diciembre es un mes prólijo en actividades dirigidas al networking y al emprendimiento y hay que aprovechar la oportunidad para establecer contactos.

De este modo, esta época puede resultar muy productiva para establecer esos contactos que puedan resultar de utilidad en un futuro inmediato para el desarrollo del proyecto que tenemos entre manos. Y al igual que estos encuentros de vocación más profesional son útiles, no hay que obviar la oportunidad que representa el encuentro con viejos amigos y los amigos de amigos para descubrir sinergias y apoyos profesionales.

Esto es extensivo al ámbito familiar. Comentar nuestros proyectos con nuestros familiares, tíos, primos, etc., aquellos con quienes no tenemos un contacto tan cotidiano, pueden abrirnos muchas puertas y del modo más insospechado. Eso sí, es importantísimo, saber transmitir y para ello la confianza y la ilusión son fundamentales, y no consiste en tenerlas, si no en manifestarlas a quienes nos rodean.

En definitiva, un buen momento para preparar un “speech” potente y decisivo que nos representa y haga que con quienes hemos contactado nos tengan presentes en su cabeza para el nuevo año que está a punto de llegar.

Imagen | juanpol
En Pymes y Autónosmo | Networking

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