Sigue a Pymesyautonomos

ECUADOR

Estos días estoy leyendo por circunstancias que no vienen al caso, un libro sobre la independencia de América. Resulta curioso las vueltas que da la vida, o mejor dicho el hombre, para repetir una y otra vez la Historia. Nosotros (los españoles) llegamos al continente arrasando, después combatimos unos contra otros: guerras y luchas de poder, para luego convertirnos en hermanos. No es extraño que las pymes españolas estén desembarcando en América, eso sí, en son de paz.

Durante la década de los noventa, fueron las grandes empresas y bancos (Santander, Telefónica) las que aterrizaron en diversos países. Ahora estos ciudadanos forman parte de una clientela fiel y a la que cuidar. Dejemos a un lado el caso de Repsol. Pero hace unos años nadie pensaba que las pequeñas empresas también cruzarían el charco para ofrecer sus servicios, dado que en Europa naufragamos hace tiempo y costará encontrar la estabilidad económica.

Vuelta a empezar

Una pyme no está acostumbrada a vender en el exterior, por lo que poco a poco se van dando pasos similares a los de los bancos y empresas de telefonía dieron hace mucho tiempo. Ahora la entrada en el mercado es más trabajosa, basada en pequeños contratos de empresas que aprenden a ser internacionales. Echemos un vistazo a los datos que ofrece Rodrigo Madrazo, consejero económico de la embajada española en Quito:

En 2011 los contratos públicos logrados por empresas españolas en Ecuador se cuadruplicaron, hasta los 315 millones de dólares

Muchas empresas dedicadas al sector de energías renovables, han decidido dar el paso y trasladar su negocio a América. ¿La razón? Todas las promesas e inversiones por parte del gobierno español hacia este campo se esfumaron, y fueron muchos los que apostaron por el negocio de los paneles solares (lo cual llama la atención porque es una lástima que no aprovechemos ese filón que la naturaleza nos ofrece) Bolivia, Quito, son lugares donde estos empresarios viajan para ofrecer sus servicios.

Las empresas que se dedican a energías alternativas, como energía eólica o energía fotovoltaica son conscientes de que hay que salir de nuestro país si quieren prosperar. En muchos países latinoamericanos ese sector es muy incipiente, lo que hace atractiva la implantación de la tecnología española. Así que dentro del panorama actual donde nuestro paro es elevado y nos miran con recelo desde muchos países, es de agradecer la confianza que depositan en las pequeñas empresas países de América que no sufren una fuerte crisis económica.

Pero los negocios en el exterior requieren un trabajo previo de investigación y establecimiento de relaciones que suele durar un año. Por lo tanto no vale “tirarse a la piscina” sin información. Está en manos de las cámaras de comercio incentivar este tipo de soluciones a un país que necesita, más que nunca generar empleo y obtener beneficios.El año pasado un 90 % de los 20 millones de euros que Eurocom facturó fueron en el extranjero, principalmente en América Latina.¿Ha llegado el momento de mirar más allá de nuestro horizonte?

En Pymes y Autónomos|La solución puede pasar por la internacionalización

Imagen|Sola Lumina Captura

Los comentarios se han cerrado

Ordenar por:

2 comentarios