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¿En qué se diferencia una pyme de una startup?

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En muchas ocasiones, utilizamos términos diferentes de forma indistinta para refererirnos a un mismo concepto cuando, en realidad, tienen matices que les hacen ser bastante diferentes. Esto es lo que ocurre cuando hablamos de empresas de reciente creación, al referirnos a ellas como pymes o startups, sin diferenciación alguna.

Sin embargo, existen muchas ocasiones en las que utilizar la palabra startup para referirnos a una empresa que se pone en marcha no es correcto. Aunque se asume que una startup es una empresa con un componente tecnológico muy alto, los matices van mucho más allá, y existen una serie de características que las diferencian de una pyme normal.

Mercados diferentes

A pesar de que los primeros pasos de una empresa nunca son fáciles, y en algunas ocasiones se desconoce cuál es el mercado al que van a servir, las ambiciones de uno y otro tipo de empresa son muy diferentes. Así, mientras la pyme se constituye con un enfoque más local o nacional, la startup busca servir sus productos y servicios al mercado internacional e, incluso, global.

Componentes innovadores muy diferentes

Aunque una pyme pueda desarrollar a lo largo de su existencia ese componente innovador propio de las empresas en expansión, ésta no es su verdadera vocación. En cambio, en el caso de una startup, la innovación forma parte de su ADN; y no solo desde el punto de vista tecnológico, sino también basado en algún proceso productivo e, incluso, en un modelo de negocio diferenciado.

La forma en la que crean empleo

Otra diferencia fundamental entre uno y otro tipo de empresa es la forma y lugar donde crean empleo, que dependen a su vez de la ambición geográfica que alcancen. Así, mientras las pymes concentran la mayor parte del empleo generado en el mercado local, las startups crean empleo en cualquier parte e, incluso, permiten a sus trabajadores trabajar sin horarios y desde donde ellos crean más conveniente hacerlo.

Además, mientras las pymes están compuestas por un solo fundador y crean, de media, cuatro puestos de trabajo, las startups están constituidas en origen por un equipo multidisciplinar que requiere de otras habilidades y de un equipo más especializado, por lo que los sueldos suelen ser más elevados.

El origen de la financiación y la capacidad de crecimiento

La pymes es, en muchas ocasiones, un negocio familiar cuya financiación proviene, en mayor o menor medida, del ahorro acumulado por el fundador, del resto de familiares y de los amigos, con ayuda de una o varias entidades financieras en las que se pueda obtener algún crédito o préstamo que cubra necesidades puntuales de liquidez. Por su parte, en las startups adquiere un papel fundamental la figura del inversor externo, como el capital riesgo o los business angels.

Esta forma de financiación tiene repercusión directa en su capacidad de crecimiento. Así, mientras la pyme suele crecer de manera lineal, y tiene un horizonte a más corto y medio plazo, las startups, por su parte, suelen madurar sus inversiones durante un período más largo, lo que les permite disfrutar de un crecimiento más exponencial, sostenido y sano a lo largo de un mayor período de tiempo.

En Pymes y Autónomos | Qué considerar antes de unirse a una Start-up

Imagen | StartupStockPhotos

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