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No creo que la principal dificultad para desarrollar un negocio hoy sea darse de alta como autónomo. Acabo de leer un post con diez razones para no darse de alta como autónomo y la verdad es que estoy bastante en desacuerdo con él. En varias ocasiones he manifestado que el sistema actual no es favorable para aquellos que están empezando un negocio y que deberían mejorarse muchos aspectos, pero eso no significa que haya que renegar de él y refugiarse en el “trabajo en negro”.

Sin entrar tampoco en el hecho de que no darse de alta constituye una infracción y desde luego no voy a ser yo quien fomente o anime a ello, si que hay varias cosas en ese post que creo que no son demasiado rigurosas.

1 – Vemos el hecho de pagar la cuota de autónomos como un gasto cuando realmente es una contribución que nos dá una serie de derechos. Para muchos esos derechos son pocos, pero ahora mismo pagar esos 250 te dan derecho, además de la asistencia sanitaria, a una prestación por IT, a la cotización para la jubilación, para el subsidio de cese de actividad y pensiones en caso de invalidez o de fallecimiento.

2 – El porcentae de retención o de pago a cuenta no es un impuesto que se paga. Ese adelanto del impuesto se regulariza con el IRPF por lo que podemos recuperarlo (todo o una parte), si realmente nos corresponde, cuando hagamos la declaración.

3 – El hecho de contratar unos servicios profesionales puede ser visto como un gasto obligado por la burocracia o como un apoyo a la realización de la actividad. Eso, muchas veces, está determinado por el propio autónomo que ve a su asesor como un mero administrativo y no aprovecha sus servicios para lo que realmente sirven, el asesoramiento para optimizar su trabajo.

4 – El autónomo es un empresario que debe gestionar un negocio. Eso hay que asumirlo desde el primer día y por tanto debe preocuparse de conocer los aspectos necesarios para que su negocio funcione y eso no basta con la actividad que uno realiza, hay que saber vender lo que se hace, captar cliente y gestionar los recursos. Ese también es trabajo del empresario.

5 – Ahora mismo, los autónomos tienen derecho a una prestación por cese de actividad. Estoy de acuerdo en que es insuficiente y peor que para el resto de trabajadores, pero la hay,

6 – La pensión el autónomo se determina de igual forma que para el resto de trabajadores. La cuestión principal es que si se cotiza por una base baja tendremos una pensión baja, pero la decisión está en la mano del autónomo, algo que los trabajadores en régimen general no pueden decidir.

7 – El Estado fríe a impuestos a todo el mundo y cuanta menos gente pague más nos freirá. Ante esto la única opción que hay si no se está de acuerdo es irse a otro país. Pero, cuidado, ahí fuera no todo es jauja y también se pagan impuestos.

8 y 9 – La inestabilidad, el estrés y las “no vacaciones” son intrínsecas a la actividad del autónomo, esté o no de alta. Creo que todos somos conscientes de lo que supone el trabajo por cuenta propia y asumimos esas condiciones cuando empezamos (yo tengo una semana de vacaciones al año y me voy con el ordenador).

10 – Efectivamente en este país hay poca mentalidad empresarial y nosotros probablemente lo tenemos más difícil que otros y las ayudas son muy pocas, pero ¿cambia eso por el hecho de estar o no de alta?

Tener un negocio, una empresa o una actividad por cuenta propia no es fácil y conlleva un montón de sacrificios, problemas y riesgos. Eso es independiente de que haya que seguir un circuito oficial para ello y eso nos supone una serie de obligaciones, pero no es más sencillo por el hecho de que no las queramos asumir. Ojalá el problema principal fuera ahorrarselas, pero no lo es.

En Pymes y Autónomos | Los verdaderos problemas para los emprendedores
Imagen | jhderojas

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