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El expediente de préstamo (I): cómo pedir financiación

El expediente de préstamo (I): cómo pedir financiación
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Cuando una empresa se dispone a pedir un préstamo o necesita cualquier tipo de financiación, debemos saber cómo hay que pedir financiación. La financiación se pide por motivos concretos, con un destino y con un análisis previo y da igual el tamaño que tenga nuestra empresa, es imprescindible que realicemos un ejercicio previo de situación previa a la entrada de financiación en la empresa y su situación posterior para evaluar el impacto en nuestro balance y cuenta de resultados, antes y después de este hecho.

Partiendo de estas premisas, vamos a aprender a montar un expediente de solicitud de financiación de tal manera que podamos argumentar en cada paso qué producto financiero necesitamos, qué destino tiene la financiación solicitada, qué documentación necesitamos aportar a un expediente de financiación y cómo va a evolucionar nuestra tesorería, nuestro balance y nuestra cuenta de resultados.

El destino de la financiación, los importes sobre la mesa

Tal y como hemos visto anteriormente, podemos necesitar financiación para adquirir activos en la empresa o financiación para operaciones de circulante (links a posts 3 y 4). Para el caso que estemos pidiendo financiación para el activo, necesitamos partir de unos presupuestos previos, que incluyan hasta el montaje y puesta a punto del mismo, que detallen los impuestos indirectos a los que están sujetos y que contemplen también las condiciones de pago.

Si la financiación es para circulante, por ejemplo, una línea de descuento para anticipar los cobros aplazados, necesitamos partir de los informes de facturación de nuestros clientes con mayor periodo de pago, con todos sus datos comerciales y con los informes de riesgo que ellos tengan. El destino de la financiación va íntimamente ligado con el tipo de financiación que necesitamos y que ya podemos elucubrar. Por ejemplo, la adquisición de maquinaria la vamos a financiar con un préstamo a largo plazo y la financiación del descuento comercial la vamos a realizar con financiación a corto plazo. ¿Por qué es importante esta diferenciación?

Duración de la financiación vs amortización del inmovilizado

Cuando vamos a financiar la adquisición de un activo, la primera norma es que la duración de la financiación no puede ser superior a la amortización de dicho activo. Si lo pensamos fríamente, esto es lo más lógico puesto que nos podemos encontrar con la necesidad de renovar el activo y tener aún pendiente deuda del activo en baja. Por ejemplo, supongamos que vamos a renovar los sistemas informáticos de la empresa, cuya vida útil son 5 años. No podemos pedir en ningún momento un préstamo a largo plazo con duración superior a los 5 años. La situación lógica es pedir un préstamo siempre de duración inferior para que cuando dichos activos queden obsoletos, podamos volver a financiarlos si es necesario.

El segundo factor que debemos sopesar siempre es que en la adquisición de activos, los impuestos recuperables como es el IVA para la mayoría de las empresas, dicho importe no debe incluirse nunca dentro del importe a financiar. Por ejemplo, supongamos que quiero adquirir un local comercial cuyo importe es de 150.000 euros más IVA (31.500 euros) y que según mis previsiones de tesorería y ventas dentro del año, no voy a lograr recuperarlo mediante el IVA repercutido. En este caso, el IVA lo vamos a financiar directamente con Hacienda, puesto que debo cambiar mi empresa al sistema de devolución mensual del IVA, para no mermar la tesorería.

La memoria de la financiación, el primer documento a realizar

Con las directrices que estamos marcando, ya podemos intuir por dónde van los tiros de nuestro expediente de financiación y tal y como estáis pensando, lo primero que vamos a preparar es el Estudio de la operación de financiación. Este estudio o memoria es un documento que contendrá lo siguiente:

  • Objetivo de la financiación. Detalle del destino de la financiación y análisis de precios o importes financiables necesarios.
  • Tipo de producto financiero que solicitamos para financiar dicha operación
  • Curva prevista de devolución del principal e intereses, así como curvas de amortización para el caso de inmovilizado.
  • Previsiones de mejora en la empresa a partir de la entrada de dicho inmovilizado o financiación de circulante. Estas previsiones se realizan estimando la mejora en productividad, ventas, nuevos procesos...
  • Detalle del coste de impuestos directos e indirectos y posibilidades de financiación espontánea sobre los mismos.
  • Pólizas de seguros o contratos auxiliares necesarios de mantenimiento, seguridad... Tengamos presente que la adquisición de activos o la financiación de circulante puede llevar costes auxiliares. Por ejemplo, un software suele llevar un contrato de mantenimiento y el descuento comercial puede llevar un seguro de caución sobre los importes que vamos a descontar.

Con esta memoria previa de financiación que hemos preparado en nuestra propia empresa, hemos conseguido en principio demostrarnos a nosotros mismos si la operación de financiación es viable, si podemos asumir el coste de la financiación en la cuenta de resultados y también si realmente vamos a mejorar la empresa en sus procesos de producción de bienes o servicios.

En Un Nuevo Impulso:

Imagen | Manuela Hoffmann

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