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Trabajar con el correo siempre abierto es como conducir en un atasco, resultado no avanzamos

Trabajar con el correo siempre abierto es como conducir en un atasco, resultado no avanzamos
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Muchas veces hemos comentado cómo trabajar de forma eficiente con el correo electrónico. Es una herramienta a la que le estamos dando mucha más importancia de lo que en realidad tiene en nuestra empresa. Y esto no es bueno para la productividad ya que interrumpimos constantemente las tareas que realizamos. Trabajar con el correo siempre abierto es como conducir en un atasco, resultado no avanzamos, arrancamos y paramos constantemente y no vamos tan rápido como deberíamos.

Porque si no vamos a consultar el correo, mejor no tenerlo abierto siempre. En muchas ocasiones se comenta que el programa tarda mucho en abrirse, y por eso lo más productivo es ir abriendo éste, y otros que utilizamos de forma habitual, al inicio del día para dejarlo en segundo plano. En este caso lo que debemos hacer omitir la búsqueda de correos de forma automática, o en todo caso ponerle un tiempo de intervalo alto.

De esta forma no nos interrumpirán las notificaciones en la tarea que vamos realizando. Es una cuestión de velocidad de crucero. Nos ponemos con un trabajo, nos centramos y cuando estamos avanzando más es cuando nos llega una notificación de nuevo correo recibido. Y nos desconcentra, paramos, abrimos el correo, leemos y en su caso contestamos.

Y vuelta a la tarea de antes. Sólo ha sido un minuto, pero al volver a la tarea no se consigue reanudarla con la misma eficacia. Hemos perdido el hilo, un puede que sólo sean un par de minutos en retomarlo, o puede que ya no lo encontremos y hemos perdido eficacia con la que estábamos desarrollando el trabajo.

Da igual el método de trabajo que utilicemos para gestionar las tareas. El correo electrónico es trasversal a todos ellos, y como el perejil, está en todas las salsas. En lo que a mi respecta, lo que realmente me funciona es afrontarlo como una tarea más, definir el tiempo en el que voy a atenderlo y las pautas a seguir para que no me interrumpa. En mi caso, prefiero tenerlo en segundo plano, lo consulto y gestiono en las pausas entre tareas principales.

También he de decir que el acceso al correo electrónico desde el móvil ha aliviado mucho la carga de trabajo que me suponía, ya que en ocasiones iniciar la mañana y dedicar la primera media hora a despachar correos me suponía perder mis momentos más lúcidos en esta tarea que debe ser más rutinaria y de gestión, que podemos hacer en otros momentos del día, en los que la productividad no es un valor.

En Tecnología Pyme | Si he recibido tu correo, y no, no lo he abierto
Imagen | Daquella manera

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