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Las circunstancias imponen su criterio en la renovación del hardware en las empresas

Las circunstancias imponen su criterio en la renovación del hardware en las empresas
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¿Renovamos los equipos informáticos cuándo queremos o cuando nos obligan las circunstancias? Cuando ayer hablábamos de que ha llegado el momento de los discos SSD en las empresas, me surgió esta duda. Al final ¿cuándo renovamos los equipos en las empresas? Esperamos a que ya no funcione o nos podemos plantear el cambio antes. En definitivo se trata de decidir nosotros los tiempos del cambio en lugar de que otras circunstancias terminen por hacerlo por nosotros.

Esperamos al momento más adecuado para nuestra empresa analizando factores como productividad de los usuarios con los equipos, retorno de la inversión, o si nos basta con potenciar lo que tenemos o necesitamos adquirir nuevos equipos. En este caso también tenemos que estar atentos al momento tecnológico que se vive.

Hay momentos donde no es conveniente cambiar por precios elevados o por renovación tecnológica. A veces equipos que parecen muy económicos nos pueden salir más caros al ser el final de un determinado tipo de placas, procesadores, etc. En este caso cuando tengamos que realizar algún cambio de hardware en los mismos los repuestos seguramente nos saldrán más caros.

El ejemplo más común puede ser sin duda las memorias DDR que hemos visto tres modelos distintos en los últimos años por lo que en los momentos en los que se renueva un modelo los equipos que montan este tipo de placas son más económicos, aunque luego si queremos o necesitamos algún cambio de hardware nos pueden resultar más caros determinados componentes.

Lo mismo podríamos decir de los sistemas operativos. Muchas empresas se han visto obligadas a realizar un Downgrade, pagar una licencia de Windows Vista y luego un extra para volver a Windows XP por no esperar a la llegada de Windows 7 o por mantener todos los equipos con el mismo sistema.

En el momento en el que ya se anunciaba Windows 7, un equipo se estropeaba sin remedio y había que renovar quedarse con Windows Vista por no poder elegir el momento en el que renovaban sus equipos. Al final seis meses antes o seis meses después nos puede suponer un gran cambio para nuestra empresa.

Más allá de los condicionantes económicos de cada empresa, poder programar cuando realizamos un cambio de equipos es fundamental para al final poder dar continuidad a nuestro negocio y finalmente ahorrar dinero con ello, en lugar de convertirlo en un gasto.

En Tecnología Pyme | El retorno de la inversión es clave para la renovación tecnológica en las empresas
Imagen | Vladimir Morozov

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