Las reuniones son uno de los ‘ladrones del tiempo’ por antonomasia, pero no podemos prescindir de ellas, sobre todo cuando se han de poner un trabajo en común y discutir los avances entre las partes implicadas. A pesar de ello lo que sí está en nuestra mano es la forma en la que hacemos uso de ellas y lo que hoy nos toca, fijar una periodicidad adecuada para que sea provechosa y al mismo tiempo no nos quite un precioso tiempo que podemos emplear a avanzar en las tareas, máxime si contamos con calendarios ajustados, como casi siempre ocurre.
Para ello, es fundamental planificar el correcto, teniendo en cuenta que para un correcto seguimiento hay que salvar los siguientes puntos:









