Quién de nosotros no ha tenido una mala experiencia con el servicio de itinerancia 3G en la Unión Europa, teniendo que hacer frente a facturas imposibles de creer por conexiones a internet en Europa (o fuera de ella). Esta situación se ha acabado y desde el 1 de marzo los operadores de telefonía móvil europeos están obligados a ofrecer la posibilidad a los usuarios de elegir una cantidad límite en el servicio de navegación por Internet cuando estos hagan uso del mismo en un país extranjero dentro de la Unión Europea, bien desde el móvil o el ordenador portátil.
Según la Comisaria de la Agenda Digital, Neelie Kroes, el objetivo de esta medida es reestablecer la confianza de los clientes en la utilización de las redes móviles para navegar por internet en sus desplazamientos dentro de la Unión Europea y para lograrlo era necesario proteger al usuario de facturas exorbitadas estableciendo límites máximos de consumo.





