El amor y el dinero no siempre van cogidos de la mano, más aún cuando extrapolamos estas relaciones a la empresa y a los salarios de los trabajadores. Me ha gustado este post de Coaching Virtual en el que pone de manifiesto como una una trabajadora que va ascendiendo día a día en la empresa, después de cinco años no ha aumentado apenas su salario en este periodo de tiempo.
Lógicamente, todos buscamos ascender en nuestra profesión y la retribución económica y lo que cobramos por nuestro trabajo, es un reconocimiento expreso de valía si se reciben aumentos o mejoras salariales. El problema real lo tiene la empresa cuando uno de sus miembros destacados busca trabajo en otra empresa y le mejoran las condiciones económicas. Aquí viene la disyuntiva ¿subir el sueldo al trabajador para evitar que se vaya o comernos el error y perder un activo valioso dentro de nuestra organización.




