
Podéis llamarme bicho raro o cosas peores los que no estéis de acuerdo, pero os he de confesar que cada vez me gusta menos recibir felicitaciones navideñas. Por email, carta o sms, a lo largo del último mes he recibido una gran cantidad de mensajes de feliz navidad, feliz año nuevo,.... La mayoría son fríos e impersonales, no provenían de amigos, sino de empresas en general, que los envían a todos sus usuarios registrados.
Así de claro, a mi no me importa que un amigo me mande un mensaje con buenos deseos, por el medio que sea, es un detalle que se acuerden de uno. Sin embargo, yo considero que recibir un mensaje por el simple hecho de estar en una base de datos es un ejercicio de spam. Incluso he recibido un email de una cadena hotelera que piensa que merece la pena gastarse dinero en desarrollar una aplicación para que tú le reenviés a tus amigos la cutre felicitación que ellos mismos te han enviado. Yo, lo siento, pero no le veo la utilidad y la posibilidad de obtener algún retorno con ello.



Los que odiamos que nos asedien a todas horas con mensajes de todo tipo (llamadas, sms, panfletos en el buzón,...) para ofrecernos todo tipo de productos y servicios no solicitados, vamos, lo que se dice spam puro y duro, estamos de enhorabuena. Esta semana la ha lanzado un nuevo servicio online que nos va a ayudar a vivir un poquito más tranquilos.
Se me hace imposible imaginar nuestra sociedad sin el teléfono. El teléfono se ha convertido en una prolongación de nuestro cuerpo, y sin el, como si fuésemos cyborgs, nos sentimos extraños, incompletos. Bueno, salvo algunos que han conseguido escapar a esta infernal posesión. O mejor dicho, que creen haber escapado de la misma. Que recapitulen sobre cuantas veces han usado el teléfono en la última semana y quizás más de uno se lleve una sorpresa. ¿podemos prescindir de él?, ?qué nos aporta y cuál es su coste?