
Por más prevención de riesgos que se implanten, por más sistemas de control por parte de la administración y por más medidas sancionadoras que se impongan a las empresas, no disminuye la siniestralidad laboral en las empresas. Los datos son contundentes: Sigue muriendo gente todos los días en sus puestos de trabajo y el número de accidentes laborales tampoco baja.
Los últimos datos publicados por el INE, pueden inducir a pensar que la siniestralidad laboral está disminuyendo, pero si leemos estos datos con atención veremos que no. Desde hace unos años, tenemos dos tipos distintos de accidente de trabajo:
- Accidente en el puesto de trabajo, que es el que ocurre desempeñando las labores propias del puesto.
- Accidente de trabajo “in itinere”. Es un accidente de tráfico que tiene el trabajador en los desplazamientos hasta su puesto de trabajo.
