
Se acerca la gran fecha marcada por los sindicatos en el calendario, la han marcado en rojo (nunca mejor dicho), y van a hacer todo lo posible para que sea un éxito. De nada importa que se manejen distintas cifras de las cuales las más optimistas dicen que solo uno de cada cuatro trabajadores piensan hacer huelga, de nada importa que en la calle no se respire precisamente “hambre” de huelga en general, ellos han decidido que la harán, y por supuesto, que la impondrán.
Y de eso quiero hablar, no del derecho a la huelga como en otras ocasiones, ni del derecho a que estos señores hagan “pedagogía” con los trabajadores para que se sumen a la huelga, hasta aquí todo legitimo (aunque yo no lo comparta). Pero aquí quiero hablar y denunciar a aquellos señores que quieren imponer a todos los trabajadores, e imponernos a todos los empresarios y profesionales que participemos en la huelga, ¿donde están las libertades y la democracia que ellos tanto promulgan?





Os describo la situación. Son las 7,30 de la mañana, voy conduciendo mi coche y escuchando la radio, concretamente las noticias. Y en una de estas, sale el portavoz de un colectivo de autónomos, y se descuelga con una critica muy fuerte a las que denomina como gran patronal y las organizaciones gremiales. Dice que los intereses de esos grandes empresarios son incompatibles con los del profesional, con los del autónomo. Pasamos a otra noticia.Y yo me quedo pensando en estos sindicatos de autónomos, de profesionales que proliferan como las setas en los últimos años.