
Nuestra empresa, como ser vivo e independiente, tiene un desarrollo vital que le hace enfermar. Todas las enfermedades, sean leves o graves antes de desarrollarse fuertemente, presentan una sintomatología que debemos analizar si queremos que nuestra empresa no se vea seriamente afectada por alguna enfermedad que la mate.
Los tipos de enfermedades que pueden acuciar a nuestra empresa, las podemos comparar y extrapolar con las mismas que acucian a cualquier persona. Entre las patologías empresariales podemos encontrar por ejemplo las siguientes enfermedades:
