
Tal cual os comentaba el otro día que me habían pedido una carta de recomendación, hoy me ha llamado una empresa para pedirme referencias sobre un trabajador en cuestión y comprobar la autenticidad de la carta de recomendación que le habia confeccionado anteriormente.
La llamada ha sido muy correcta, cordial, lo típico de estas situaciones entre desconocidos, pero me ha dejado un mal sabor de boca. No me considero nadie para aportar referencias al futuro laboral de otra persona.
