El pasado año Remo nos avisaba sobre los listillos que pretendían hacer negocio a cuenta de las empresas que se daban de alta en el registro intracomunitario. Es evidente que, a pesar de lo burdo y de las advertencias múltiples el sistema funciona. La prueba, es que con determinadas variantes se sigue usando, incluso en otros lares. Algunos han visto claro el usar la OEPM para timar pardillos.
Al igual que en el caso de Remo, que lo cuenta en primera persona, en esta ocasión también es el propio autor del blog que cito, Sevach,el que padeció estas prácticas tras solicitar la inscripción de una marca en dicho Registro. Os dejo con su palabras para que esbocéis una sonrisa:



