
Si nuestra I+D+i históricamente triunfadora ha consistido en colocarle un palo a algún objeto, (véase por ejemplo los chupa chups o las fregonas)m, en la actualidad seguimos en la ratonera de las empresas vinculadas al ladrillo. Axesor acaba de publicar un extenso informe que analiza el entorno inmobiliario y se extraen una conclusiones bastante interesantes.
El primer punto que hay que destacar, es la presencia global de empresas vinculadas a la construcción y actividad inmobiliaria respecto el resto de empresa del país. Tal y como vemos en el cuadro superior. Si nos situamos en el primer nivel de empresas expuestas al sector inmobiliario, nos encontramos con que a cierre del 2009, el 31% de todas las empresas activas, dependían directamente de la actividad inmobiliaria y un 10% adicional tenían una amplía dependencia al ser sectores auxiliares. Resumiendo, cuatro de cada diez empresas españolas están vinculadas directamente al ladrillo.


Desde fuera, desde la óptica del contribuyente, sobre todo si es pequeño, Hacienda (la estatal, la autonómica, etc…) parece un monolito, rígida, y sin flexibilidad alguna. Sin embargo, los que la conocen de cerca saben que no es así. Si hay una política pública acomodaticia, anticíclica, con interpretaciones de todo tipo en función de la partitura económica, esa es la de la política fiscal, ya sea la de altos vuelos o la más doméstica. Sobre todo ahora que, la política monetaria, la política aduanera., los tipos de cambio y las subvenciones a tutiplen han desaparecido como alternativas para nuestros políticos.
que seguro que te da la solución, porque a los promotores de Andalucía se la ha puesto en bandeja. Les ofrece