Una buena parte de los problemas y las disputas familiares tiene como origen las herencias, sobre todo si éstas no están repartidas. En el caso de las empresas cuando por un hecho inesperado o por decisión voluntaria la persona que está al frente de la misma deja su puesto, el hecho de no tener esa situación preparada y definida la sucesión puede suponer una gran cantidad de problemas que incluso amenazan la continuidad del negocio.
Hace unos meses tratamos los casos de las disputas familiares en el Grupo Eulen o en Galletas Gullón. Los problemas sucesorios de estas dos empresas provienen de una deficiente o inexistente previsión de la sucesión de la cabeza empresarial y contrastan con otros dos casos recientes que sí parecen haber resuelto satisfactoriamente este paso como son el relevo de Amancio Ortega en Inditex y de Steve Jobs en Apple.




