
Cuando era pequeño recuerdo que cuando cualquier aparatito se estropeaba era común llevarlo a un servicio técnico para que lo reparasen, hoy esa realidad (a excepción de algunos productos) ha reducido mucho sus funciones, hoy los productos en su gran mayoría son de usar y tirar, ¿qué nos conviene más?, ¿unos servicios de SAT fuertes o un buen precio de los productos?
Algunos dirán que se tendría que volver a la época de antaño y que los productos fuesen más perdurables porque eso demuestra que son buenos y reparables, otros dirán que esos productos deberían ser más perdurables por el simple hecho de que eso los hace más sostenibles. Yo no me lo miro desde esa perspectiva, me lo miro desde la perspectiva de como a mi como consumidor me sale más rentable.


La semana pasada viví un episodio un tanto surrealista en un concesionario de coches de mi ciudad. Resulta que tuve que llevar el coche de mi madre al concesionario oficial de la marca para hacerle la revisión y solucionar un problema con una luz que no funcionaba del todo bien y la cosa terminó en tragedia comercial. Sí, sí, no exagero cuando digo tragedia. A mi no me parece para menos.