
Un buen día de madrugada nos llama la policía a casa y nos dice que nuestro negocio se está quemando o bien que nos han entrado a robar, un buen día tenemos una importante inundación o mil y un percances, y resulta que no tenemos bien asegurado nuestro negocio, ¿realmente merece la pena sufrir tal descalabro?
No me refiero a no disponer de los seguros obligatorios que por ley estemos obligados a disponer según el tipo de negocio que tengamos, me refiero precisamente a los seguros contrarios. A los seguros que no siendo obligatorios nos protegen de ciertas eventualidades que en caso de no estar aseguradas el día de sufrir el percance, las lloraremos y mucho.

