
El estado de flujos de efectivo es una parte de las cuentas anuales de enorme importancia a la hora de analizar la situación financiera de una empresa. Esta partida informa sobre el uso dado al efectivo, es decir, al dinero y a los activos líquidos equivalentes que la empresa maneja en su funcionamiento a lo largo de ejercicio. Por líquidos equivalentes se entienden los depósitos bancarios y productos bancarios similares de vencimiento no superior a tres meses.
Este informe permite conocer la capacidad que tiene la empresa para afrontar sus obligaciones de pagos así como a sus necesidades de liquidez. Aunque el nombre no invita a conocer su contenido, es fundamental para el funcionamiento de un negocio. Una empresa que no lleve cuenta del dinero que necesita generar y con qué antelación carecerá también de una planificación adecuada de gastos.







