
El idealismo esta muy bien, y a veces a través del idealismo lograremos introducir algo que era inexistente o bien que no tenia una gran base. Incluso en muchas ocasiones luchando contra corriente lograremos hacer realidad aquello que todos nos decían que era imposible, pero como norma general haremos bien de pensar y diseñar los productos para el cliente, y no en base a nuestros deseos o sueños.
Es decir, podemos por ejemplo tener una muy gran idea en la cabeza, podemos tener un diseño “super mega guay” entre ceja y ceja que si este no tiene cabida en el mercado mejor que no lo hagamos, pues puede suponernos un auténtico batacazo.

