
Las empresas deben aprovechar las oportunidades de negocio que les brinda el mercado, adaptarse al entorno, evolucionar, innovar en conceptos, en métodos, en todo aquello que favorezca la cuenta de resultados. Pero este tipo de prácticas deben de llevar implícito un límite propio, sin necesidad de regularlo por ninguna norma abstracta y de difícil comprensión. Basta con una actuación que sea simplemente ética.
Todo este preliminar lo traigo a colación de una oferta que ha hecho una cadena hotelera alicantina en donde realiza descuentos a desempleados en sus estancias veraniegas, un 20%, y si son dos miembros los que se encuentran en desempleo en verano, el decuento asciende a un 35% ¿estamos locos?


Acaba de finalizar en Jaén 