
En este articulo quiero hablar de dos realidades que en estos últimos años han ido adquiriendo peso para constituir o desarrollar una empresa y la utilidad (o inutilidad particular) que yo le veo a cada una de ellas, me estoy refiriendo a los denominados viveros de empresa y a los centros de negocios.
Estos dos entes que a priori no tienen una conexión directa, pues ni tienen la misma función primaria, sí que comprobamos que tienen una fuerte relación cuando vemos que los dos (en teoría) contribuyen a facilitar el desarrollo de proyectos que de requerir mayor estructura sería difícil que se desarrollasen y también vemos esta relación cuando comprobamos que los dos responden a una cada vez mayor concepto de nuevas empresas livianas, interconectadas y con menos formalidades y rigideces estructurales.

