
Cuando estudiaba en el colegio tenía cinco amigos, por circunstancias de la vida hemos recorrido caminos paralelos, tres de ellos han llegado a cargos políticos relevantes en la adjudicación de obras a los que llamaré por sus motes del colegio: Coco, Caco y Cuco; mis otros dos amigos y yo acabamos siendo contratistas, dirigiendo tres importantes empresas a nivel nacional: Delgados, ACEESE y OMG.
Un día nos reunimos a cenar los seis e hicimos una apuesta para ver quien de los tres conseguía mayores beneficios al cabo de un año. Al año siguiente nos reunimos a cenar y llevábamos carpetas con las pruebas de nuestros beneficios.



