Pasan los años, pero multitud de sociedades siguen usando en sus facturas, página web, formularios o cualquier documento donde consten sus datos principales, la expresión CIF, en vez de referirse a su Número de Identificación Fiscal, es decir el NIF. Es cierto que durante muchos años las sociedades, a diferencia de las personas físicas, disponían del llamado Código de identificación Fiscal, el CIF, frente a las personas físicas que usaban el Número de Identificación Fiscal, el NIF.
Sin embargo, a partir del 1 de julio de 2008 cambió la denominación legal de CIF por NIF que hasta entonces era usado exclusivamente por las personas físicas. Esta modificación normativa se produjo con la orden EHA/451/2008 (PDF). En dicha orden, además del cambio de denominación también se establece una nueva fórmula para elaborar la composición del número de identificación fiscal en función de si es sociedad civil o mercantil, nacional o extranjera, unión temporal de empresas, etc.
