
Hoy me toca revisar posts antiguos. Ahora es el turno de uno del 2009, El MAB y las pymes, que pasó sin pena ni gloria. Una pena, ya que si muchos lo hubiesen leído nos habríamos ahorrado más de un disgusto. Mi opinión es de un escepticismo pleno. Hoy más que nunca cabe preguntarse qué sentido tienen cotizar en el MAB.
El MAB se presentó como una supernova de financiación para las pymes, un mercado bursátil accesible a empresas con fuerte potencial de crecimiento, pero que no podían acceder a la Bolsa senior. Una alternativa, en definitiva, a la financiación bancaria, que siempre se ha denunciado por cara y escasa, y un complemento a la participación de inversores privados, sociedades de desarrollo regional, etc. Pues a la luz de datos como el que publica Juan Sainz de los Terreros me lo cuestiono más que nunca. Cotizar en el MAB tiene un coste de un 20% (o más).

