
En la entrada de ayer hacía referencia a aquellas personas que tienen como objetivo la búsqueda de la felicidad y el trabajo es un factor para alcanzarla. En el lado opuesto están aquellos otros que por unas razones, o por otras, paulatinamente va creciendo en ellos una actitud de desmotivación que se va a acrecentando.
En ocasiones, se llega a esta situación por sentirse infravalorados e insuficientemente reconocidos en el trabajo. Y si bien es cierto, que continúan desarrollando su actividad, su rendimiento decae. Aunque puede considerarse como un hecho aislado, considerarlo así puede ser un gran error para la organización y acarrear serias consecuencias.



