Alrededor de la red giran infinidad de empresas, muchas de ellas con éxito efímero, otras muchas con una trayectoria que está demostrando cómo internet es un canal más para desarrollar muchas empresas. En esta línea os quiero transmitir una idea de negocio para desarrollar en internet que no he visto todavía por ningún sitio; pienso en los testamentos virtuales y en la gestión de nuestra identidad virtual una vez que fallezcamos.
Antes o después, el axioma de la vida se transforma en la muerte y muchos de nosotros tenemos una presencia en blogs, institucionales o personales, Twitter, Facebook, Flickr, contraseñas de todo tipo para acceder a infinidad de sites… En muchos de estos sitios, el acceso a nuestras cuentas es personal y la duda que asalta a muchos es cómo se van a enterar mis seguidores, lectores o contactos de la red social que yo he muerto y que ya no voy a actualizar más mi estado en ninguno de esos sitios o por ejemplo, quién se va a encargar de cerrar mi cuenta de correo o mis claves personales de acceso a las entidades financieras, ese postepitafio que decía Vicky en su blog. En esta línea, se me ocurre una empresa que gestione una última voluntad virtual, un testamento virtual que cierre nuestra presencia en las redes sociales.

