
El pasado viernes, el Consejo de Ministros aprobo la creación de un punto único para recibir todas las facturas electónicas dirigidas a la Administración del Estado. El Gobierno estima que la introducción de la factura electrónica supone una mejora en la eficiencia en la gestión de las administraciones y significa un ahorro de costes tanto en la emisión como en la recepción de facturas.
Entendiendo que los mayores beneficios se consiguen cuando hay una integración automatizada del proceso de facturación electrónica en los sistemas de gestión de las organizaciones, se han adoptado una serie de medidas para el fomento del uso de la factura electrónica.




La facturación electrónica consiste en la transmisión de las facturas o documentos análogos entre emisor y receptor por medios electrónicos (ficheros informáticos) y telemáticos (de un ordenador a otro), firmados digitalmente con certificados cualificados, con la misma validez legal que las facturas emitidas en papel.