
A medida que vamos madurando en nuestra vida profesional nos damos cuenta de que ante nuevos proyectos o retos profesionales los demás nos valorarán por nuestras experiencias y por lo que somos capaces de demostrar, algo que se consigue con esfuerzo y con la especialización, ante la que a priori es mucho mejor dominar un campo de trabajo concreto que abarcar muchos.
Ante esta situación quiero poner de manifiesto una de las preguntas que muchos profesionales nos hacemos y que tienen difícil respuesta: ¿he de especializarme para alcanzar una vida profesional más plena? Antes de adentrarme a analizar esta discusión, he de decir que no hay ninguna regla exacta, puesto todo dependerá de las oportunidades profesionales que se nos presenten, de nuestras habilidades profesionales, e incluso de nuestro desempeño profesional en la organización en la que colaboremos.



