
Conocidas ya las medidas anti-fraude que el Gobierno pone en marcha, y a falta de su publicación en el BOE por si hay alguna sorpresa, desde luego la primera conclusión es que el Gobierno ha puesto a la tributación en módulos en el punto de mira del control del fraude fiscal.
La nueva normativa supone la exclusión del sistema de estimación objetiva para aquellos empresarios que, estando acogidos a este método, superen los 50.000 euros anuales de rendimientos íntegros y menos del 50% de sus ingresos sean por servicios o ventas a particulares.


