
Cuando un autónomo se da de alta en una actividad económica lo primero que tiene que decidir es la actividad que va a realizar. Las actividades económicas se definen por el epígrafe en el que se incluyen. Los epígrafes, a su vez, se dividen en empresariales y profesionales. Decidir la pertenencia a uno u otro es de gran importancia, puesto que eso determinará las obligaciones fiscales que tendrá que cumplir.
La calificación de una actividad como profesional no depende de exclusivamente de estar en posesión de un título que acredite una cualificación. Si bien es cierto que la titulación es indispensable en la mayor parte de las actividades que se engloban en los epígrafes profesionales, no es determinante desde el punto de vista fiscal.






