Una de las tareas que mayor incidencia tiene en el ‘buen ambiente’ entre los miembros del equipo, es la aprobación del cuadro de vacaciones por parte del jefe. El cuadro de vacaciones, es el resultado de la integración de las pretensiones vacacionales de cada uno de los miembros del equipo, una labor que compete al empresario, porque es este el que desea cubrir sus ciclos de producción gestionando este derecho de sus empleados.
En contadas ocasiones los empleados se ponen de acuerdo a la primera, obligado al gestor a lograr un consenso entre sus pretensiones, y ahí la labor. Cuando todos nuestros empleados nos han enviado sus preferencias, y existen conflictos como un puente que varios desean, o una quincena determinada, tenemos que elegir a quién asignárselo y a quién no.




