Echevarri tira con balas de matar en uno de sus últimos post en donde comenta los capítulos de Ajuste de Cuentas. Sin entrar en la materia financiera o el análisis casi imposible de este programa, sacando petróleo de donde no hay, me quedo con una reflexión que hace:
...Y es que, entre nosotros, yo soy empleador, y veo que a un trabajador mío están venga a llegarle embargos a la nomina, y me mosqueo un huevo. Desconfío de él, pues pienso que en el mejor de los caso es una persona apurada que puede verse forzado a hacer cosas que no me convienen o que es poco metódico, y en el peor que mi bolsillo está en peligroEl tema del embargo en la nómina es un tema peliagudo y comenzamos a movernos por los terrenos pantanosos de la ética, moral, legal y toda esa parafernalia que no vamos a volver abrir. Vamos a ir más allá, quiero atacar al origen propio del embargo en una nómina y lo que realmente pensamos en estos casos.

