
Hace años cuando trabajaba por cuenta ajena como director de la delegación de una pequeña empresa extranjera radicada en España, fue la segunda ocasión que tuve ocasión a lo largo de mi carrera profesional de dirigir a un grupo de personas, y realmente fue la primera que además de tener la autoridad de dirigir a un grupo, tenia el poder de dirigirlo sin cortapisas de ningún escalón superior, ello me llevo al aprendizaje de muchas cosas, que incluso hoy, ya establecido por mi cuenta, me sigo aplicando a mi mismo.
Y concretamente en este artículo quiero hacer mención a uno de esos aprendizajes que siendo muy joven aprendí gracias a la oportunidad de tener entre mis manos un equipo humano a mi disposición, quiero referirme a la importancia del saber en que momento es mejor no hacer nada, para al día siguiente hacerlo mucho mejor.
