
Esta es seguramente la pregunta del millón que todos los que asumen responsabilidades de dirección desearían tener la respuesta. Conocer cuáles son las cualidades y habilidades que debe poseer un empresario no son fáciles de determinar, pero si que existen determinados patrones comunes en todos aquellos que la gran mayoría los considera como el modelo a seguir por las habilidades que poseen así como por la manera de manifestarlas en su actividad diaria.
Aquellos que en su actividad consiguen que las personas de su grupo crezcan y mejoren son él, es decir, aquellos que son capaces de involucrar al resto del equipo en sus objetivos logrando que sean comunes a todos ellos suelen ser los que no sólo logran mejores resultados, sino que por lo general, lo hacen en menos tiempo. Entre las caracterísiticas que suelen reunir este tipo de empresarios son la empatía, a la humildad y la capacidad para emocionar a los demás en sus propios proyectos.




Llevo varios días pensando en algunos nombres como Joan Laporta o el Sr. Martin…SA, o más del pasado como Mario Conde; y he llegado a la conclusión que para dirigir no basta con querer sino que también más que necesario saber.