
Afortunadamente, a mi entender, en nuestro país, el mes de agosto ya no es un mes de “cerrado por vacaciones” total, y es que nunca había entendido esa obsesión de todo el mundo por hacer vacaciones al unísono, irse a los lugares como sardinas en lata, y con unos servicios prestados malísimos a causa de la masificación. Afortunadamente hoy ya no es así, y cada empresa, y cada profesional es un mundo.
Es cierto que sigue existiendo cierta tendencia a irse de vacaciones en el mes de agosto, pero lejos quedan aquellos tiempos en los que en las ciudades no quedaba nadie y querer ir a comprar el pan podía significar tener que hacer una ruta considerable. Y a mi entender, este cambio de tendencia aporta muchas ventajas, entre ellas, favorece la productividad y las oportunidades de negocio para quien permanece abierto.







Después de haber tenido presente el entorno de trabajo y cuál va a ser la forma de trabajar es preciso hacer una serie de consideraciones sobre los periféricos y la silla.