El cierre de El Bulli: Ferrán Adriá se equivoca

Ayer conocimos cómo Ferrán Adriá acaba de anunciar el cierre de su restaurante El Bulli durante dos años, desde el 2012, para volver a abrir en el 2014. Esta “muerte anunciada” con un año de antelación, se justifica como el tiempo necesario para rehacer la carta, reinvertar la restauración en su local y dedicarse más a fondo a la creatividad que a la producción.
Este famoso cocinero, decidió hace ya unos años, abrir sólo seis meses al año y ofrecer sólo una comida al día, olvidando los tradicionales pases que ofrecen casi todos los restaurantes entre almuerzo y cena. A efectos prácticos y según confirmó el propio Ferrán Adriá, su restaurante le genera pérdidas, aunque esas pérdidas provocadas por un sector de su línea empresarial le redunden en amplios beneficios por otras áreas de su influencia, como pueden ser publicaciones escritas, conferencias y cursos variados. Pero donde yo veo el error, es que un cocinero que no tenga restaurante, no es un cocinero.






