Parece ser que la financiación a las empresas cada vez va a peor, porque además de la escasez de crédito de la que adolecen la mayoría de las pymes de nuestro país, y tras tres meses de rebajas el Euribor, el índice de referencia al que están indizados la mayoría de los compromisos financieros de nuestro tejido empresarial, ha vuelto a subir con fuerza para situarse en una tasa ligeramente superior al 2,11%.
Este hecho, se traslada en unos costes financieros más elevados para la financiación de nuestras empresas, que si ya contaban con unos recursos famélicos como consecuencia de la contracción del crédito, tendrán más dificultades a la hora de encarar nuevos proyectos de inversión.




