
En estos tiempos de LOPDs, de espionaje industrial, de exceso de información, siempre he venido recomendando la adquisición y uso de una buena destructora de papel, así como de un uso exquisito del cifrado y de la ciberhigiene en nuestros equipos informáticos. Claro que, en ocasiones, el punto débil de nuestra información no está a nuestro alcance, si no en el de los destinatarios de nuestras comunicaciones. De ahí que haya campo para aplicaciones como One Time Secret en el ámbito de la privacidad.
Tal y como nos comentan en Genbeta, hemos de ser conscientes de que hay numerosos correos electrónicos nuestros danzando por ahí. Y es posible que los destinatarios, con toda su buena voluntad, no sean lo discretos que debieran. Frente a ello, tenemos la alternativa que nos ofrece esta aplicación en fase beta, una suerte de mensajes que se autodestruyen tras ser visionados.





