Nos hicimos eco en su día de la aprobación de un apartado en la Ley de Economía Sostenible que eliminaba la necesidad de solicitar la licencia de apertura para una buena parte de los negocios. Lo que ha supuesto esta decisión es la supresión del trámite de solicitud de licencia y de las esperas, a veces de meses, para obtener esta autorización por parte de los Ayuntamientos.
Sin embargo debemos tener en cuenta que la solicitud de la licencia se ha sustituido por una comunicación del inicio de la actividad que no necesita la respuesta del Ayuntamiento para hacerse efectiva. Pero la cuestión es que en esa comunicación el empresario notifica que conoce y cumple con todas las normativas de seguridad, accesibilidad, etc. necesarias para la apertura, asumiendo la responsabilidad sobre las deficiencias que se puedan dar en este aspecto.






