
El otro día en un artículo mío en esta tribuna me lamentaba de las dificultades que tenemos los autónomos y los empresarios para ponernos enfermos, y al contrario lo fácil que le resulta a una persona asalariada ponerse enfermo y estar de baja. Por supuesto ni negaba el derecho de cualquier ser humano a estar enfermo, faltaría más, ni decía que teóricamente el empresario o autónomo no pudiese enfermar como cualquiera, pero decía que en la práctica no era así, hoy quiero dar una vuelta de tuerca más.
Hoy quiero (como ya deje entrever mi intención en ese mismo artículo) quejarme y denunciar el abuso que en muchas ocasiones se realiza de las bajas médicas, de la falta de control riguroso que existe al respecto y la indefensión que eso genera en muchos empresarios, pues ven como el empleado puede utilizar mil y una tretas para ausentarse el empleo, y una cosa es cuando una persona está realmente enferma, y otra muy distinta la artimaña de organizarse el calendario con los comodines de las bajas.



