
El marketing promocional se encontraba con una traba importante impuesta por la propia legislación existente en materia de juego. Las aplicaciones de la Ley Omnibus generan que se modifique la actividad jurídica de ONLAE y por tanto que se puedan realizar sorteos con fines publicitarios o de marketing sin necesidad de contar con la preceptiva licencia administrativa para dicho sorteo.
Actualmente, es competencia exclusiva de la entidad pública empresarial Loterías y Apuestas del Estado la autorización de la organización y celebración de sorteos, loterías, rifas, combinaciones aleatorias y, en general, cualquier apuesta cuyo ámbito de desarrollo o aplicación exceda de los límites territoriales de una concreta Comunidad Autónoma, y las apuestas deportivas, sea cual sea su ámbito territorial, así como la liquidación de las tasas correspondientes.

