Pilar Jericó acaba de escribir una interesante entrada titulada El control por el control. Nos recuerda que el tiempo es limitado, que pedir datos por pedir datos resta capacidad de hacer otras cosas, que asfixia a los equipos, que dudosamente aporta valor, que el coste es mayor al beneficio, etc. Pilar se refiere, por lo que veo, a entornos corporativos, pero esta misma cultura de empresa se da en muchas pymes, en muchos gestores. Y se pregunta los motivos de la misma.
Pilar señala dos factores. La autojustificación de determinados departamentos o estructuras y el miedo de determinados gestores ante la crisis, que les lleva a estar permanentemente colgados de dicha información, en la ilusión de que asi controlarán su destino (lo que curiosamente, en ocasiones, no hace otras cosa más que paralizarles). Pues bien, valga este post para añadir una explicación más a esas dos, la freudiana. El control por el control pude venir dado por una fijación sexual, concretamente una fijación anal.
