<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom">

	<channel>
		<title>Pymesyautonomos</title>
		<link>http://www.pymesyautonomos.com</link>
		<description>
			Weblog colectivo dedicado a la actualidad relacionada con
			los gadgets y los dispositivos y cacharros más novedosos.
		</description>
		<pubDate>Mon, 01 Dec 2008 22:14:26 +0000</pubDate>

		<generator>http://www.pymesyautonomos.com</generator>
                    <item>
      <title><![CDATA[Contrata al empleado adecuado (y hazlo feliz)]]></title>
      <link>http://www.pymesyautonomos.com/2008/02/06-contrata-al-empleado-adecuado-y-hazlo-feliz</link>
      <guid>http://www.pymesyautonomos.com/2008/02/06-contrata-al-empleado-adecuado-y-hazlo-feliz</guid>
      <pubDate>Wed, 06 Feb 2008 14:57:26 +0000</pubDate>

      <author>Presunto Culpable</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img id="image604" src="http://img.pymesyautonomos.com/2008/02/Parcland_shop_employee_by_Fouapa.jpg" alt="Empleado" class="centro" /><br />
Os voy a contar una <strong>historia verídica</strong>. Mi afortunadamente ahora ex-jefe había contratado a un buen mecánico para el taller, que era una parte importante del negocio. <strong>Era un tipo realmente bueno</strong>. Joven, de unos 35 años, con 15 años de experiencia y especialista en motores. Tanto es así que al poco tiempo de estar trabajando en la empresa <em>recibió una oferta de trabajo de otra empresa</em>, clientes nuestros. La diferencia de condiciones era bastante significativa: 30&#8221; menos de jornada laboral y 200€ más netos al mes en nómina.</p>

	<p>Este empleado se encontraba a gusto con nosotros, pero ante la posibilidad de cobrar algo más de dinero y trabajar algo menos, decidió trasladar esta oferta a mi (ex) jefe para que al menos le igualase las condiciones económicas. </p>

	<p>Cuando le pidió el aumento de 200€, sin ocultarle que tenía una oferta de la competencia, mi (ex) jefe titubeó apenas tres segundos y <strong>se lo negó</strong>. El empleado abandonó la empresa y se fue a trabajar para nuestros clientes.</p>

	<p>A los pocos días mi (ex) jefe anunciaba a bombo y platillo la contratación de un nuevo empleado:<br />
<!--more--><br />
el fichaje era un señor de unos 57 años, con una probada experiencia de 13 años&#8230; <strong>en el sector de la madera</strong>, y al que contrataba ¡oh sorpresa! <strong>por 200€ más de sueldo neto</strong> al mes de lo que pagaba a su mecánico.</p>

	<p>Se trata de una jugada maestra digna de un absoluto zoquete. De alguien que juega a ser gerente de una empresa pero que no es capaz de ver con nitidez el iceberg que se le viene encima a su barco.</p>

	<p>Ni que decir tiene que el fichaje estrella fue un <strong>completo y estrepitoso fracaso</strong>. Las consecuencias fueron nefastas (<strong>baja productividad</strong>, pérdida elevadísima de tiempo en la formación y desempeño de las tareas&#8230;) Porque fue una contratación sin pies ni cabeza. ¿Qué valores pudo ver mi (ex) jefe en una persona que no se ajustaba en el perfil que necesitaba? ¡Qué digo &#8220;ajustaba&#8221;! Ni siquiera se acercaba al perfil que necesitaba. Y sobre todo ¿qué cable se le cruzó para pagarle el sueldo que dias antes negó a la persona que realmente sí estaba cualificada para ese trabajo?</p>

	<p>Esta historieta tiene una doble moraleja.</p>

	<p>Por un lado está la responsabilidad a la hora de la contratación. No hay que contratar a una persona sólo por que tenga un currículum impresionante o porque su físico nos resulte agradable, o porque su carácter sea aparentemente bueno. <strong>Hay que contratar a una persona siempre que se adapte al perfil que requerimos</strong>.</p>

	<p>Esto no significa que nuestra contratación, por ajustarse al perfil, no vaya a requerir de una atención especial al comienzo de su actividad laboral, porque aun con las aptitudes necesarias, siempre requiere de una mínima formación.</p>

	<p>Pero contratar a un ebanista para reparar suspensiones y raspar neumáticos <strong>es una mala elección</strong>. Contratar a un físico para llevar la contabilidad es una mala elección. Contratar a una licenciada en periodismo para ser administrativa es una mala elección&#8230; y así podríamos estar citando ejemplos hasta mañana.</p>

	<p>Encontrar el profesional adecuado que encaje en las necesidades de la empresa como un guante seguramente será tarea compleja. Pero <strong>los frutos serán de mayor calidad y tardarán menos</strong> en producirse que si contratamos a alguien que no está preparado para ese puesto, que no tiene motivación alguna, y que a las primeras de cambio buscará una alternativa a su puesto de trabajo que se acerque más a lo que sí está preparado para hacer.</p>

	<p>Por otra parte, la moraleja termina así: si tienes un profesional válido y formado en tu organización, <strong>no dejes que se vaya</strong> por 200 míseros euros, y contrates a otro no preparado para suplirlo precisamente pagándole la misma suma que negaste a tu ex-empleado. Porque en mi pueblo eso es motivo de mofa.</p>

	<p>Si no se está preparado para llevar a cabo un proceso de selección en condiciones, lo mejor es externalizarlo y optimizarlo, pero <strong>contratar al tún tún puede tener consecuencias nefastas</strong>.</p>

	<p>Imagen | <a href="http://fouapa.deviantart.com/">Fouapa</a></p>      ]]></description>
      </item>
        	  <atom:link href="http://www.pymesyautonomos.com/tag/anecdota/rss2.xml" rel="self" type="application/rss+xml" />
	</channel>

</rss>


