
Vamos de despropósito en despropósito. Ya compartía en su momento mi escasa confianza en el plan de pago a proveedores de las administraciones locales. Me parecía un artificio de, llamémosle project finance, financiación estructurada o un engendro de esos, dirigido a aplazar lo inevitable. Ayer, tras leer en El Mundo una noticia ampliamente recogida en la blogosfera, más de uno se preguntará si la Banca pretende quedarse con el dinero del pago a proveedores. El párrafo de arranque de la noticia es contundente.
Los bancos quieren usar los 35.000 millones de euros que el Gobierno aprobó para pagar las deudas de las administraciones públicas para liquidar los pagos pendientes que los proveedores tienen con las entidades financieras.





